viernes, 21 de abril de 2017

Presentación de “¡A sotavento!”.


Al fin llegó el día de la presentación de “¡A sotavento!”, novela publicada por la Editorial Tempestad, dirigida por Josep María Orteu, editor al mismo tiempo de Llibres de l'Índex.

Esta tarde a las siete, en el Centro Cultural de Sa Nostra, en la calle Concepción, 12, de Palma de Mallorca, el sociólogo Antonio Tarabini, el periodista y comentarista político del Diario de Mallorca, Pep Jaume, y Manuel Julbe, redactor de Radio Nacional de España, presentan mi primera novela publicada de la que me siento orgulloso. El mes que viene lo haré en Madrid. Espero no defraudar a los lectores interesados en leerla. 

jueves, 20 de abril de 2017

Jean-Luc Mélenchon, candidato a las presidenciales francesas.

 Jean-Luc Mélenchon, en el mitin de Marsella.

El día en que los católicos de todo el mundo celebraban el Domingo de Ramos, Jean-Luc Mélenchon, rama de olivo en mano, protagonizó una ceremonia cívica cargada de simbolismo ante varias decenas de miles de personas en el puerto viejo de Marsella.  “Con el Mediterráneo de fondo –escribe Guillermo Fernández Vázquez en un artículo en Cuartopoder–, el candidato de La France Insoumise, guardó con los presentes un minuto de silencio memorable en recuerdo de las 30.000 personas desaparecidas en sus aguas, mientras el grito mudo y frío corría por el mar violeta, en el silencio de la muerte. El viejo puerto enmudeció. ‘Cada día, dos niños se ahogan en el mar’ dijo mientras pedía a los asistentes un pensamiento para todos esos padres que aguardan en vano noticias de sus hijos. Como si de una misa laica se tratara, en otro momento los asistentes se tomaron de la mano en señal de paz, mientras discurría un discurso cargado de referencias a la herencia cultural mestiza de la sociedad francesa. Comunión de ceremonia republicana: Mélenchon espera resucitar en Pascua.

Se trata del candidato más popular en redes que roza la barrera del 20% de intención de voto según los últimos sondeos. Supera incluso a François Fillon y avista ya de cerca la cabeza de carrera compuesta por un Emmanuel Macron que se estanca y una Marine Le Pen declinante. El candidato de La France Insoumise ha ganado 6 puntos respecto al mes de marzo y experimenta un ascenso súbito que no tiene precedentes en la historia reciente de la política francesa. Algunos medios de comunicación hablan ya de ‘La Primavera Mélenchon’ o describen este fenómeno utilizando una palabra en castellano: ‘remontada’. El mítin del pasado domingo en Marsella es una buena muestra de que La France Insoumise ha variado su estrategia respecto de los meses precedentes y ha pasado a la ofensiva. En los mítines de La France Insoumise ya no se canta La Internacional, no se ven banderas rojas ni se observa ningún símbolo identificador de la izquierda. Tampoco se perciben banderas de ningún partido u organización. Y Mélenchon ha sido claro desde su canal de youtube: ‘A mí también me gustan las banderas rojas, pero esto ha de ser una demostración de fuerza ciudadana’.

“Las banderas rojas y las siglas de los partidos –recuerda Fernández Vázquez–  han sido sustituidas por la bandera nacional francesa. La tricolor, antes rara avis, es hoy omnipresente en los mítines de La France Insoumise. Esta utilización de la bandera nacional por parte de ‘la izquierda de la izquierda’ ha dejado perplejos a los periodistas que siguen al candidato Jean-Luc Mélenchon. Su partido ha modificado los códigos comunicativos habituales dentro de ese espectro político y ya no apela sólo a la izquierda sino al conjunto de los franceses: ‘he hecho la apuesta de no dirigirme a electorados pre-establecidos, sino a todo el mundo, o sea al conjunto del pueblo francés’, declaró Mélenchon un día antes del mitin de Marsella. Ante la sorpresa de su interlocutor, se justifica: ‘yo soy una persona de izquierdas, pero no les pido estar de acuerdo con la izquierda, sino con lo que estamos proponiendo’. Y añade: “No os pido que os caséis conmigo, ni que soportéis mi carácter, sino que apoyéis este proyecto”. La última genialidad de la campaña es organizar un mítin en 7 ciudades simultáneamente a través de un holograma: Dijon, Nancy, Clermont-Ferrand, Montpellier, Le Port, Nantes y Grenoble, todas de medio tamaño. Así consigue llegar a ciudades a las que de otro modo le costaría ir en campaña. Pueden imaginarse el desconcierto de sus rivales que le consideran un hombre del pasado”. El resultado en Francia es impredecible. Lo que está claro, según concluye Fernández Vázquez es que en Marsella asistimos a la entrada triunfante  de Jean-Luc Mélenchon (rama de olivo en mano) en domingo sagrado. Ahora algunos le piden dar un paso más: que camine sobre las aguas.

MÉLENCHON : Meeting pour la paix à Marseille - #JLMMarseille JEAN-LUC MÉLENCHON

miércoles, 19 de abril de 2017

Murió Carlos Slepoy.


Carlos Slepoy Prada, el abogado argentino que luchó contra las dictaduras latinoamericanas, defendió los Derechos Humanos e investigó los crímenes del franquismo, acaba de morir. Nunca dudó, durante su ejercicio como abogado en España desde 1979, de que, en la España del 36, se había cometido un verdadero genocidio. “España ha permitido el olvido, la desmemoria y, lo que es más grave, la legitimación de los dirigentes franquistas”, decía  Slepoy sin albergar ninguna duda de que había existido el asesinato, la tortura, el terror por parte de un grupo de paramilitares, como ocurrió en su Buenos Aires natal casi cuarenta años más tarde.

En su Argentina natal actuó en el campo del derecho laboral. Sufrió secuestro y torturas durante el gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón, en 1974, bajo el terror del grupo parapolicial Alianza Anticomunista Argentina, conocidos como la Triple A, responsable de la desaparición, secuestro y asesinato de muchas personas, o de los derechos humanos de intelectuales, escritores, académicos, artistas… En 1977, Carlos Slepoy fue liberado gracias a la intermediación de su madre, y se expatrió a España. Desde entonces ejercía la abogacía en favor de los Derechos Humanos y del ideal de Jurisdicción Universal. En enero de 1982, en Madrid, vio un incidente callejero de abuso policial y se acercó a defender a unos chicos que estaban siendo agredidos por un policía nacional en la Plaza de Olavide. El agente quiso detener a Slepoy por no llevar documentación y cuando éste se marchaba tranquilamente, el policía le disparó a quemarropa y por la espalda un tiro que alcanzó en la región lumbar. Al agente, que estaba borracho, le condenaron a prisión. Carlos Slepoy, desde entonces, arrastró graves secuelas de por vida. Años más tarde terminaría en una silla de ruedas.

Este próximo jueves, 20, estaba convocado para recoger del diario ‘Público’ su Premio Derechos Humanos, un homenaje con el que se quería reconocer la destacada defensa de los Derechos Humanos por parte del jurista y sus indiscutibles aportes al principio de Justicia Universal y a la lucha contra la impunidad. Un premio que se sumaba a los ya obtenidos por su labor por la Justicia. Su trabajo por la Justicia Universal tuvo su acción legal por juzgar a genocidas y criminales en serie como el dictador chileno Augusto Pinochet, quien, gracias a su labor y la de Baltasar Garzón, fue detenido, en 1998, durante un viaje al Reino Unido. También participó en las causas contra el ex teniente torturador argentino, Ricardo Cavallo, el dictador Videla o el de Guatemala, Ríos Montt.


Jorge Fonseca, profesor en la Universidad Complutense de Madrid, escribe sobre él: “Carli es uno de los abogados que, junto al juez Baltasar Garzón, impulsó la Justicia Universal. Inició las causas contra los genocidas de la dictadura cívico-militar argentina dirigida por Videla, que dieron lugar a que se detuvieran en España a varios torturadores argentinos, parte del aparato represivo que implantó el terrorismo de Estado, causante de la muerte de decenas de miles de personas, de las cuales más de 30.000 están “desaparecidas”, asesinadas y arrojadas al mar o a fosas comunes. Carli es también uno de los principales impulsores de la querella argentina contra los crímenes del franquismo, iniciada  el 14 de abril de  2010 –la coincidencia con el día de la República no es casualidad–, así como uno de los abogados que promovió el juicio contra el régimen terrorista de Pinochet, juicio que provocó que el genocida dictador fuera detenido dieciséis meses en Londres. También promovió el juicio contra el genocida guatemalteco Ríos Montt… Recordaremos a Carli con su sonrisa eterna, su voz y su guitarra. Nos resonará para siempre su voz cantando entre todos ‘Hasta Siempre’, canción que nos une a todos los que no queremos dejar de sentir ‘en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo’, como escribió el Che en la despedida a sus hijos”.